Divide y perderás (tiempo)

Hoy por fin me siento capaz de escribir este post que lleva unos tres años rondándome en la cabeza… Y es que en mis maternidades a contracorriente no encajan muy bien varias «verdades absolutas».
 
 
 
Cada poco llega a mi algún post, imagen o vídeo en el que se refuerza la idea del tiempo de calidad y en exclusiva. Y siempre me pone alerta. Creo que detrás del «tiempo de calidad» se esconde con toda su maldad el sistema capitalista. Tranquila, sigue trabajando, consumiendo y siendo productiva para que los ricos sigan siendo ricos que con 5,10,15 minutos «de calidad» que ofrezcas a tus lobeznos no habrá ningún problema. Lo importante es que el tiempo (sea o no de calidad) lo dediques a reforzar la maquinaria y con un tiempo corto «de calidad» con tus peques será suficiente.
 

 
Lo siento, no lo es. El tiempo de calidad puede ser un gran regalo si lo entendemos como tiempo de DISFRUTE y plena atención, de tiempo de estar, jugar, compartir, hablar y divertirse y aburrirse juntos… ese tiempo de calidad SÍ es importante. Pero que el tiempo de calidad sea leer juntos un libro al anochecer tras todo el día sin comunicarnos… Ese no. Ese no me gusta nada.
 
 
 
 
No quiero que la crianza se reduzca a proveer alimentos, ropa, comida y juguetes y cosas electrónicas para que no molesten y leer un cuento al día. No quiero que las familias apenas se conozcan.
 
 
 
 
Y en eso ha ayudado el confinamiento. Tras el shock inicial y las nulas ayudas a la conciliación y el caos con la improvisación de la escuela en casa… Muchas familias han tenido tiempo de calidad del de verdad y han descubierto a sus peques. Momentos de creatividad, risas, juegos y miradas, recetas compartidas y enfados del día a día. Porque la convivencia trae roces y los roces son una gran oportunidad para afianzar relaciones, maneras de comunicarnos y la inteligencia emocional.
 
 
 
 
No creo en ese concepto de tiempo de calidad que el sistema me quiere «vender» y tampoco en el concepto de tiempo en exclusiva a diario.
 
 
 
 
Tal vez en algunas edades más avanzadas y en una situación socio-económica favorable sea viable ofrecer un tiempo de calidad real en exclusiva a cada peque… Pero me atrevería a decir que en la gran mayoría de hogares con más de un lobezno por ahí es prácticamente imposible. Y más allá de las opciones de tiempo real que podamos dedicar a eso, me parece artificial. «Ahora es tiempo de lobezno número 1, por favor, el resto no molestéis». ¿Sabes lo que siento yo al escribir eso?
 
 
 
 
– Mi tiempo es más valioso que el vuestro y yo decido cuando el vuestro tiene que ser mio.
 
 
 
 
– Lo que estoy haciendo en exclusiva en un momento deja de lado a los demás y eso hace que se pierdan interacciones, aprendizajes, complicidades y conflictos que pueden ser muy enriquecedores.
 
 
 
– «Nuestro» tiempo se reducirá a ese rato establecido y puede que algunos días necesitmos más o menos. Ese tiempo se puede convertir en verdugo. 
 
 
 
 
Por lo que en mi agenda no hay tiempo para número 1, para número 2, para número 3…
 
 
 
Hay tiempo.
 
 
 
 
Momentos en los que compartimos todos, momentos en los que de manera natural los intereses y necesidades de cada cual son distintos por lo que se alejan o acercan según intereses… Y sí, eso crea momentos en «exclusiva» pero no excluyentes.
 
 
 
 
Y es que además si hay bebés de por medio no hay opción a tiempo de calidad y menos en exclusiva ni para ir al baño sola… Y sobre todo, no hay necesidad de sentir culpa por no haber leído juntos un día.
 
 
 
 
Así que deja de dividir si no quieres seguir llenando la mochila de sensación de no llegar, de culpa… Y libera la agenda un poco para que el tiempo de calidad llegue solo. ¿Has jugado alguna vez a un videojuego que te gustaba de pequeña junto tu(s) lobezno(s)? Eso sí es tiempo de calidad. Es compartir vida y revivir tus intereses.
 
 
 
 
Disfruta. Y deja la calidad y la exclusividad para cuando te puedas dar un capricho que sea solamente para TI.

4 comentarios sobre “Divide y perderás (tiempo)

  1. Me ha encantado Nahia. Pocas veces se encuentran este tipo de reflexiones tan necesarias sobre la realidad de la maternidad…lo complicado que es querer llegar y no poder, y encima sentir que sólo tú lo estás viviendo así. Mila mila esker!!

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